by Admin | Oct 6, 2017 | Blog, Reciclaje computacional gratis
¿Qué es el E-Waste?
Los residuos electrónicos son aparatos eléctricos y electrónicos de cualquier tipo que se ha descartado. Esto incluye prácticamente cualquier cosa alimentado por una fuente eléctrica (por ejemplo, a partir de una toma de corriente o una batería). Los tipos más comunes de los desechos electrónicos son los siguientes: –
- La tecnología de las informaciones y comunicaciones (TIC), como de escritorio, NOTEBOOKS y tablet, teléfonos móviles, computadores en desuso y baterías de teléfonos móviles, periféricos y accesorios, tales como teclados, módems, monitores, ratones de ordenador, estaciones de acoplamiento, discos duros, tarjetas de circuitos impresos, cargadores de baterías, etc.
- Aparatos electrodomésticos, como televisores, refrigeradores, acondicionadores de aire, lavadoras, ollas arroceras, microondas y hornos tostadores, hervidores eléctricos, procesadores de alimentos y licuadoras, ventiladores eléctricos, reproductores de DVD / vídeo / música, radios, equipos de alta fidelidad, aspiradoras, etcétera
- Otros tipos de desechos electrónicos incluyen lámparas y la iluminación, juguetes electrónicos, baterías, equipo deportivo y de ocio, etc.
Los residuos electrónicos se componen sobre todo de componentes de metal y plástico, pero también contiene pequeñas cantidades de metales pesados y sustancias de riesgo (por ejemplo, en las placas de circuitos impresos).
Por qué reciclar los desechos electrónicos
El reciclaje electrónico de residuos protege la salud humana y del medio ambiente. La eliminación inadecuada de los desechos electrónicos conduce a la contaminación del medio ambiente y puede dañar la salud humana. La mejor manera de tratar los desechos electrónicos es reciclar correctamente. El reciclaje de computadores comprende muchos componentes diferentes y requiere equipo especializado para desmontar, triturar, procesar y extraer los materiales constituyentes, que luego pueden ser convertidos en nuevos productos.
Este proceso también ayuda a conservar valiosos recursos naturales. El material reciclado se utiliza para fabricar nuevos productos, reduciendo la necesidad de materias primas vírgenes y disminuyendo el impacto de la minería en el medio ambiente.
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by Admin | Mar 5, 2017 | Blog, Reciclaje Electronico
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by Admin | Feb 12, 2017 | Blog, Reciclaje Electronico
viernes 17 de mayo, fecha en que se celebra el Día Nacional de Reciclaje, donen los computadores dados de bajan para que puedan ser utilizados por personas que no tienen acceso a esta tecnología.
La organización invita a dejar CPU, monitores, mouse, teclados, impresoras en sus oficinas
La idea de esta iniciativa es hacerse cargo de la e-waste que tienen las personas en sus hogares, pero además hacerlos partícipes de la misión de Chilenter, ya que con sus donaciones podemos entregar equipos reacondicionados a comunidades que no tienen acceso a la tecnología, y de paso cuidar el medio ambiente.
“Los computadores están compuestos por un 25% de componentes reutilizables, un 72% de materiales reciclables como plásticos, metales ferrosos, aluminio, cobre, oro, níquel, estaño y un 3% de elementos tóxicos como el plomo y el mercurio, con un óptimo tratamiento de éstos evitamos la contaminación en los cursos de agua, suelo y aire. Además mediante el reciclaje de equipos computacionales se recuperan metales preciosos, lo que se traduce en un ahorro de hasta un 80% de los costos que significa la producción primaria de los mismos, a través de la minería tradicional”,
by Admin | Feb 12, 2017 | Blog, Donde hacer Reciclaje de electrónicos en santiago ?
Casi 11 kilos de basura electrónica produjo cada persona que habitaba nuestro país en 2012. Así quedó en evidencia en el informe Solving the E Waste Problem –Resolviendo el problema de la basura electrónica–, elaborado por agencias de Naciones Unidas, gobiernos, ONG’s y científicos y que fue dado a conocer a fines del año pasado.
La cifra da cuenta de un problema global que crece de la mano del mayor acceso que la población tiene a bienes eléctricos y electrónicos.
En efecto, según datos de la Subsecretaría de Telecomunicaciones, al primer trimestre de este año en Chile existían 23,8 millones de teléfonos celulares activos. Si a ello se suman otros artefactos, como computadores, impresoras y electrodomésticos, no es difícil imaginar que la cifra de basura electrónica que el país genera hoy puede ser muy superior a la que maneja el Ministerio de Medio Ambiente, que alcanza, según estimaciones de Joost Meijer, jefe de la Sección Residuos de esa cartera, a cerca de 6 kilogramos por habitante al año. Reciclaje electrónico santiago chile
En ese contexto, el documento de la ONU adquiere relevancia, pues entrega información no solo de la situación específica de los países, sino que además promueve el reciclaje y una disposición final segura de aquellos elementos que pueden ser tóxicos, tanto para el ser humano como para el medio ambiente. El tema resulta fundamental, pues el 72% de los componentes de un equipo electrónico son reciclables, el 25% reutilizables y solo el 3% contaminante.
Conscientes de ello, los residuos eléctricos y electrónicos figuran entre los nueve productos prioritarios identificados en el proyecto de Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), que busca que las instituciones se hagan cargo de los productos que ponen en el mercado durante todo su ciclo de vida.
La norma, que está siendo analizada en el Congreso, es considerada clave para el país, pues viene a cumplir con el requisito que impone la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) a sus países miembros: tener en trámite una norma de este tipo este año.
Meijer explica que una vez aprobado el proyecto de ley, se elaborarán reglamentos específicos, entre otros productos, para los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.
“El reglamento establecerá metas para la recolección y el reciclaje de estos residuos, por lo cual se generarán más iniciativas de reciclaje. Entre otros, se espera que se instalen empresas que hacen más que solo desensamblar estos residuos”, indica.
Los análisis apuntan a que el alza en la reutilización será gradual y que habrá que establecer metas realistas. En el caso específico de los aparatos eléctricos y electrónicos juega a favor que muchas de las empresas productoras son multinacionales, por lo que ya cuentan con instrumentos de este tipo. Con todo, se prevé que en un plazo de cuatro o cinco años se pasará al reciclaje de este tipo de productos desde 2% o 5% a alrededor del 20% o 40%.
De todas formas, el jefe de la sección de Residuos del Ministerio del Medio Ambiente es claro en advertir que “la cantidad de residuos generados en el país no es suficiente para que exista capacidad para el reciclaje de todas las partes”. Así, algunas de ellas –como las pantallas de computadores y televisores más antiguas– se seguirán exportando para ser procesadas en el exterior.
Menos tecnobasura
Aunque el panorama posterior a la entrada en vigencia de la REP se estima auspicioso, la coordinadora de la Plataforma Regional sobre Residuos Electrónicos en Latinoamerica y el Caribe, Uca Silva, considera que la norma no es suficiente.
“Toda legislación tiene que ir acompañada de una serie de estrategias y seguimiento. El Estado debe velar por el cumplimiento de las metas, los productores se tienen que hacer cargo de que la gestión de residuos funcione, los gestores deben tener estándares en el manejo de ello, se tiene que pagar para una correcta disposición de los materiales peligrosos y eso encarece la gestión”, subraya.
Cualquier iniciativa, sin embargo, debe ir de la mano de la creación de conciencia en la población respecto de los impactos negativos y a largo plazo que tiene sobre el suelo, el agua y el aire la generación de tecnobasura, también conocida como e-waste.
“La gente necesita saber que la recuperación de elementos no solo es buena por los elementos tóxicos que estos productos tienen, sino que también significa una acción positiva para el medio ambiente”, señala Silva.
A su juicio, se requiere una importante articulación de actores que permita que en el futuro, por ejemplo, al adquirir un computador se incluya un folleto que indique qué se puede hacer con él una vez que ya ha concluido su vida útil.
El tema no es menor si se considera que un residuo electrónico siempre es peligroso para el planeta y la salud. No hay que perder de vista que un monitor antiguo de computador contiene, en sus rayos catódicos, una cantidad importante de plomo, que puede provocar vómitos, dolor de cabeza, e incluso, afectar los riñones o, en niños pequeños, dañar las conexiones nerviosas.
Las pantallas plasma de televisor, en tanto, tienen barras de mercurio que puede tener efecto en el funcionamiento del hígado. “Aunque los volúmenes de elementos tóxicos son pequeños, lo peligroso es la cantidad de residuos que los contienen. Se estima que en 2015 habrá 50 millones de toneladas de residuos electrónicos, por lo que hay que asegurar el tratamiento de los elementos tóxicos que contienen”, explica Silva.
by Admin | Feb 6, 2017 | Blog, Reciclaje Electronico
El pasado 13 de Febrero la Secretaría de Recursos Hídricos y Ambiente Urbano del Ministerio del Ambiente de Brasil expidió un Edicto mediante el cual hace un llamado para establecer acuerdos sectoriales que conduzcan a la implementación del sistema de logística reversa para equipos eléctricos y electrónicos domésticos y sus componentes. Los fabricantes, importadores, distribuidores y comerciantes de equipos eléctricos y electrónicos tienen un plazo de 120 días para presentar ante esta Secretaría sus planes, que deben cumplir con los requisitos estipulados en el Edicto anexo. Algunas características del plan a presentar, mencionadas en el Edicto, son:
– Incluye equipos eléctricos y electrónicos de uso doméstico; excluye bienes de capital y equipos médicos.
– La meta de recolección es el 17% en peso de los productos colocados en el mercado el año anterior a la firma del Acuerdo. El plazo de cumplimiento son 5 años después de haber firmado el Acuerdo.
– Después de 5 años de firmado el Acuerdo debe atenderse al 100% de los municipios con poblaciones mayores a los 80.000 habitantes
– Los puntos de recolección deben tener en cuenta la densidad poblacional y la cobertura de áreas urbanas, con al menos un punto de recolección permanente por cada 25.000 habitantes.
by Admin | Feb 6, 2017 | Blog, Reciclaje Computacional
Solo convocar la imagen de una montaña de computadoras en desuso, lleva a pensar en diferentes temas. Puede llevar a ver el problema de la basura en el mundo y la necesidad de reducir los montos por los espacios físicos que ocupan. También puede invitar a dimensionar los peligros acumulados en esa montaña que incluye materiales tóxicos y por ende pensar en la salud de quienes viven cerca y quienes deberán manipularlas. O tal vez nos lleve a registrar el contraste que hay entre todo ese cúmulo de tecnología desechada y los miles de personas que aún no acceden a una computadora.
Se trata entonces, de un problema con diversas aristas. Un problema relacionado con los modelos del consumo, de cuidado del medioambiente, de salud de la población, de distribución de la riqueza y también de acceso al conocimiento. Si bien la basura electrónica involucra a una gran variedad de aparatos, especial preocupación despiertan las tecnologías de información y comunicación porque es la industria de más rápida obsolescencia, porque tienen un alto grado de innovación en el diseño de los dispositivos, ya sea en cuanto a materiales, tamaño, velocidad o prestaciones. Los aparatos son reemplazados cada vez con mayor frecuencia por otros similares, más pequeños, más rápidos, más chatos, con más servicios.
El aumento de las cifras en la región es indiscutible. En América Latina, los desechos electrónicos o RAEE (residuos de aparatos eléctricos y electrónicos) se pronostica que crecerán un 17,5 por ciento en los próximos años, de 4.22 kilotones en 2012 a 4.96 kilotones en 2015, según datos de la Universidad de Naciones Unidas. En números de producción se destacan Brasil con más de 1600 kilotones, México con 1200 kilotones y Argentina con alrededor de 500. Según la misma fuente en 2012 se generaron alrededor de 50 millones de toneladas de desechos eléctricos y electrónicos. Debido al aumento del uso de la tecnología móvil, esta cifra ascenderá a los 57 millones en 2015, de los cuales alrededor del 9% – unos 5 millones – corresponderá a los países de América Latina y el Caribe.
Reciclado, recupero, reuso y responsabilidades
El reciclado y recupero de los RAEE está relacionado con un modelo de desarrollo sustentable, que involucre políticas de cuidado del medio ambiente, y también un consumo responsable que revise prácticas muy arraigadas en nuestra cultura. “Los tres pilares que sirven de base para construir una responsabilidad de RAEE en las sociedades, son las políticas públicas, el principio de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) y el compromiso ciudadano” enumera Gustavo Protomastro, experto argentino, en el libro Los residuos electrónicos: un desafío para la sociedad del conocimiento en América Latina y el Caribe. En la misma edición Federico Monteverde, de Uruguay, define al tema como capilar “ya que las responsabilidades son transversales a todos los actores, en distintos niveles de constitución de lo político y lo social”.
Una primera instancia en la que se puede abordar el tema es en la producción de los aparatos. Los aparatos tecnológicos contienen metales pesados como cadmio, bromo, mercurio, arsénico y plomo que generan sustancias químicas tóxicas y contaminantes. Al mismo tiempo, materiales valiosos que van desde plásticos hasta metales como oro, plata, platino o cobre, que pueden ser recuperados.
Respecto de los materiales tóxicos, numerosos países adhieren a la medida llamado Rosh – del inglés restriction of hazardous substances –, que restringe el uso de sustancias contaminantes en la industrialización. En cuanto a los materiales que tienen un valor económico, se utiliza hoy el concepto de “minería urbana” para definir la acción de recuperar minerales en los RAEE y reinsertarlos en una economía circular. Esto implica, según Gustavo Protomosatro, la modernización de la industria de los residuos y la capacitación de los recicladores.
En un segundo nivel, cuenta con mucho reconocimiento y difusión como política pública, la responsabilidad extendida del proveedor (REP) que es la retoma de productos por parte del proveedor a su costo, un mecanismo que induce a los proveedores a diseñar productos menos contaminantes y a su vez a prever estrategias que faciliten el reciclado. El informe e-waste en América Latina, recientemente difundido por la GSMA (Global System Mobile Association) que representa a los operadores móviles del mundo, revisa diferentes iniciativas de recupero en América Latina. El estudio de casos incluye proyectos de Uruguay, Panamá, Perú, Chile, México, Brasil, Argentina, Ecuador y El Salvador desarrollados entre 2009 y 2013. El informe destaca el papel que los operadores móviles están jugando para mejorar la gestión de los desechos electrónicos en toda la región a través de proyectos que realizan de forma voluntaria. A la vez destaca la carencia de marcos regulatorios referidos específicamente a los desechos electrónicos.
En un tercer lugar aparece el re-uso, esto es la extensión de la vida útil de los equipos. En ocasiones estos emprendimientos están asociados al reacondicionamiento para apoyar la reducción de la brecha digital. Existen en América Latina experiencias que abordan el problema desde la perspectiva social, brindando una solución técnica al problema del reciclado pero haciendo foco en el recupero de los aparatos para iniciativas sociales.
En cuanto a las políticas públicas, los países de la región cuentan con dispares recorridos en la materia pero el tema ha ingresado en las agendas de los gobiernos. “Las montañas de RE están creando un problema ambiental a nivel global, al tiempo que las naciones, las empresas y los gobiernos locales enfrentan el desafío de asegurar una disposición segura de los equipos descartados. Se advierte, no obstante, una presión global para solucionar el problema de los desperdicios electrónicos de una forma responsable con el medio ambiente, señala Monteverde.
En relación al compromiso ciudadano, la problemática involucra también el consumo sustentable, que es una tarea de toda la sociedad, desde el desarrollo de productos sustentables hasta su reciclaje al fin de su vida útil. En este punto final se vuelve fundamental el acceso a la información, a mensajes claros en cuanto al valor del recupero, y en información precisa sobre procedimientos de reciclado. Recursos informativos como www.dondereciclo.org.ar resultan un ejemplo de posible acción en ese sentido.
Articulaciones regionales
En la última década el tema fue adquiriendo visibilidad institucional en la región, en un contexto de creciente, aunque aún insuficiente, toma de conciencia respecto del cuidado del medio ambiente. Con los problemas asociados a los niveles de consumo de tecnología por un porcentaje cada vez mayor de la población que, si bien avanza en la inclusión digital y favorece el acceso a la información y el conocimiento, sobrevienen también aspectos negativos e indeseables.
En el año 2004 el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC) apoyó el Proyecto de investigación aplicada sobre reciclaje de computadores en América Latina y el Caribe, liderado por la organización chilena SUR Corporación de Estudios Sociales y Educación. El proyecto se inició con el objetivo de revisar la llegada a la región de tecnología usada en países desarrollados y evaluar la calidad de lo que estaba ingresando.
En ese contexto se creó la Plataforma regional sobre residuos electrónicos de PC en Latinoamérica y el Caribe (RELAC) con el objetivo de fomentar, articular y difundir iniciativas que promuevan soluciones para la prevención, adecuada gestión y correcto tratamiento final de los residuos electrónicos de computadoras en Latinoamérica.
Uca Silva es una referente de la región en TIC, residuos electrónicos y reciclaje de computadoras. Proveniente del campo de la comunicación, es la responsable de RELAC. Actualmente es además consultora de UNID, un proyecto de Naciones Unidas para el desarrollo industrial sobre residuos eléctricos y electrónicos en países de la región. Entrevistada con el fin de recorrer la historia y conocer el avance del tema en la región, Silva relata que “la Plataforma se inicia con apoyo de IDRC para un proyecto de computadores para educar. La preocupación central era que estaban ingresando a través de donaciones de países desarrollados tecnología que no estaba del todo claro si incluía algún tipo de basura” narra Uca. Luego de realizar las investigaciones y generar proyectos de reacondicionamiento, verificaron quiénes recibían y quiénes mandaban esas donaciones. “Eran generalmente proyectos sociales bien constituidos pero en ese proceso nos dimos cuenta que se iniciaba un nuevo problema en Latinoamérica que era el de los residuos electrónicos”. Y aclara: “Decimos ‘residuos’ y no ‘basura’ porque los residuos están compuestos por elementos de valor. Al mismo tiempo tienen elementos que son tóxicos, contaminantes y peligrosos que deben tratarse”.
El apoyo de IDRC se extendió hasta el año 2012 y permitió que el tema se instale en la región. Uca distingue como producto de esa asociatividad, “el tema de la sociabilidad, porque empezamos a trabajar con públicos, privados, nacionales, internacionales, con una articulación de actores de distinta índole, lo cual hizo que ganemos impacto”. Luego se sumó el EMPA (Instituto Federal Suizo de Investigación y Prueba de Materiales y Tecnologías).
Se realizaron diversas reuniones en distintos países y hubo encuentros en Brasil, Costa Rica, México, Panamá, mientras que la institucionalización del tema iba en aumento. En 2006 la Organización de Estados Americanos expresó en la Declaración de Santo Domingo: Gobernabilidad y desarrollo en la sociedad del conocimiento, “su voluntad de cooperar y de establecer medidas adecuadas para prevenir y mitigar el impacto ambiental de los productos relacionados con las TIC durante su ciclo de vida y en la etapa de su reciclaje y desecho, de conformidad con el derecho internacional”. En el mismo año se firmó el Acuerdo de políticas del Mercosur, que mandaba a sus estados miembro (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) a tomar medidas nacionales que aseguren que los productores e importadores asuman la responsabilidad por sus productos luego de la venta y uso.
En 2008, durante la Conferencia Ministerial de San Salvador en el marco del Plan de acción regional de eLAC2010 se aprobó la creación de un grupo de trabajo sobre residuos tecnológicos en busca de cumplir con el objetivo 82 de la Conferencia de “promover el diseño de estrategias nacionales y la reglamentación sobre el manejo de los residuos tecnológicos para responder al impacto ambiental que causan y aprovechar su potencial en programas de reciclaje y reacondicionamiento, entre otros, así como crear un grupo de trabajo sobre este tema”.
Párrafo aparte merece la convocatoria que también en 2008 realizaron de manera conjunta RELAC y el sector de comunicación e información de la Oficina regional de ciencia de la UNESCO para América Latina y el Caribe. La propuesta fue el seminario “Residuos electrónicos: un nuevo desafío de la sociedad de la información” en San Isidro, Argentina, con el objetivo de intercambiar experiencias y sumar aportes de expertos/as de países del MERCOSUR y de la región. Del intercambio surgen las Recomendaciones de San Isidro, un documento que incluye acciones a realizar y compromisos asumidos por quienes participaron.
“El trabajo con UNESCO en San isidro fue realmente interesante porque abordó especialmente el desarrollo de las tecnologías de información y comunicación” subraya Uca Silva. “Cuando se habla de residuos electrónicos generalmente se involucran 10 o 12 categorías, que abarcan desde los monitores a la línea blanca, la línea marrón o la línea gris. En general las reuniones, excepto la primera que hicimos por el tema de las donaciones y los programas de computadoras para educar, tratan sobre los sistemas de gestión de residuos en general y los ciclos de vida. El trabajo con UNESCO se enfocó en las computadoras, el desarrollo de la sociedad de la información y su responsabilidad”. Las ponencias de dicho encuentro se encuentran recopiladas en un libro que incluye además la legislación en debate en aquel momento en América Latina y el documento de recomendación producto de la reunión.
En la misma línea, en marzo de 2011 se realizó en Medellín, Colombia, una reunión internacional sobre “Armonización regional para la gestión de los RAEE en América Latina”. En esa reunión se produjo un documento titulado Lineamientos para la gestión de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) en Latinoamérica que “es el producto más relevante que tiene la plataforma RELAC” según Uca. “El documento incluye guías para formular un modelo de gestión integral de residuos eléctricos y electrónicos, con referencia a todo un conjuntos articulado de operaciones y regulaciones operativas, financieras, educativas, y de monitoreo. Desde la producción de los aparatos o de los equipos, hasta la disposición final. Tiene los conceptos y las figuras más relevantes de la gestión integral. Es un diálogo público-privado y es también una propuesta de trabajo”.
De la elaboración del documento participaron representantes de 14 gobiernos latinoamericanos, 8 participantes del sector privado y 6 organizaciones de la sociedad civil. Contó también con la participación de representantes regionales del Convenio de Basilea, que regula el movimiento transfronterizo de residuos peligrosos. Excepto las representaciones nacionales, Silva destaca que las demás fueron todas representaciones regionales. “Cuando participan Dell o Sony, lo hacen las representaciones de Latinoamérica, lo cual es interesante porque el trabajo adquiere un nivel más macro”.
Silva sostiene que el impacto de estas reuniones en cuanto a políticas públicas es muy alto.
Este documento fue utilizado en la definición de Residuos Electrónicos en ALC
14/10/28
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