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Cuando una empresa renueva sus computadores, es común considerar todo el lote saliente como ‘equipos antiguos’.

Pero antiguo y sin valor no significan necesariamente lo mismo.

Dentro de una misma renovación puede haber computadores todavía funcionales y reutilizables, equipos incompletos, unidades tecnológicamente obsoletas y otros activos cuyo destino más razonable sea el reciclaje.

Antes de enviar todo como residuo electrónico, puede ser conveniente identificar qué computadores usados de una empresa todavía podrían tener valor de recompra.

La respuesta no depende de un solo factor. Generación, configuración, estado, cantidad y homogeneidad del lote influyen en la posibilidad de reutilización.

El primer criterio es que el equipo todavía pueda tener una segunda vida útil

El valor de recompra de un computador corporativo está relacionado, en gran medida, con su capacidad para seguir siendo utilizado.

Un equipo que salió de una empresa porque terminó un ciclo interno de renovación puede seguir siendo perfectamente funcional para otro uso.

Por ejemplo, una organización puede reemplazar notebooks después de algunos años para estandarizar su parque tecnológico, mejorar garantías o adoptar una nueva plataforma.

Eso no significa automáticamente que todos los computadores reemplazados hayan dejado de funcionar.

Precisamente ahí aparece la diferencia entre activo en desuso para una empresa y equipo sin posibilidad de reutilización.

La generación del procesador importa

Uno de los primeros antecedentes útiles para evaluar un computador es su procesador.

No basta con indicar “Intel Core i5”. Existen muchas generaciones de Core i5 y la diferencia tecnológica entre ellas puede ser considerable.

Por eso, para evaluar un lote resulta mucho más útil conocer el modelo exacto o al menos la generación aproximada. Lo mismo se aplica a equipos AMD.

Cuando una empresa tiene decenas de computadores similares, identificar uno o dos modelos representativos puede permitir entender rápidamente la antigüedad tecnológica del lote.

RAM y almacenamiento también influyen

Un computador corporativo con una configuración razonablemente aprovechable tiene mayores posibilidades de reutilización que uno que requiere demasiadas modificaciones antes de volver a utilizarse.

Por eso conviene conocer:

  • cantidad de memoria RAM;
  • presencia de SSD o HDD;
  • capacidad aproximada del almacenamiento;
  • posibilidad de ampliación.

La ausencia de disco no necesariamente elimina toda posibilidad de evaluación.

Muchas empresas retiran previamente HDD o SSD por razones de seguridad. Lo importante es informarlo desde el comienzo.

Un lote de notebooks sin almacenamiento puede evaluarse de manera diferente a otro completo, pero sigue siendo preferible declarar esa condición claramente.

El estado funcional pesa más que una pequeña marca estética

Los equipos corporativos normalmente tienen señales de uso.

Pequeños rayones, marcas de adhesivos de inventario o desgaste normal no significan necesariamente que un computador haya perdido toda posibilidad de reutilización.

Más importante es conocer su estado funcional.

Por ejemplo:

  • ¿enciende correctamente?
  • ¿la pantalla funciona?
  • ¿el teclado está completo?
  • ¿la placa presenta fallas?
  • ¿faltan piezas?
  • ¿tiene problemas evidentes?

No es necesario revisar profesionalmente cada equipo antes de realizar el primer contacto.

Pero separar, cuando sea posible, los equipos conocidos como funcionales de aquellos con fallas ayuda bastante a entender el lote.

Un lote homogéneo es diferente de una mezcla de equipos

Supongamos dos casos hipotéticos.

Una empresa tiene 60 notebooks de una misma línea y generación.

Otra empresa tiene 60 computadores repartidos entre 20 modelos distintos, varias generaciones y estados desconocidos.

Aunque ambos lotes tengan la misma cantidad de unidades, comercialmente son muy diferentes.

La homogeneidad simplifica revisión, clasificación, repuestos, reacondicionamiento y eventual reutilización.

Por eso marca, modelo y cantidad por modelo son antecedentes especialmente útiles.

Una planilla básica puede ser suficiente:

Modelo Cantidad Estado aproximado
Modelo A 25 Funcional
Modelo B 18 Funcional / sin revisar
Modelo C 12 Varias fallas
Otros 5 Sin información

No hace falta que la empresa conozca el valor de cada equipo. El objetivo es entregar información suficiente para una evaluación inicial.

Los cargadores y accesorios pueden formar parte del valor del lote

En notebooks, los cargadores son particularmente relevantes.

Un lote con cargadores organizados y correspondientes a los equipos no es equivalente a otro donde todos los adaptadores fueron descartados o se encuentran mezclados sin identificación.

Lo mismo puede ocurrir con docking stations, fuentes de poder u otros accesorios corporativos.

Antes de desechar accesorios durante una renovación, puede ser conveniente mantenerlos junto al lote hasta terminar la evaluación.

¿Qué ocurre con computadores que tienen información corporativa?

El valor de reutilización del equipo y la seguridad de la información son dos temas distintos.

Un notebook puede seguir siendo comercialmente reutilizable y al mismo tiempo contener datos que no deben salir de la organización.

La empresa debe definir qué tratamiento necesita para esos soportes.

Puede haber equipos cuyos discos fueron retirados previamente, otros que requieren borrado y otros donde se determine destrucción física del soporte.

Si la organización necesita mayor trazabilidad, la guía sobre cadena de custodia de activos TI explica cómo mantener identificación y control durante un retiro.

Nunca debería asumirse que reutilizar un computador significa reutilizar también la información almacenada en él.

¿Cuándo empieza a disminuir la viabilidad comercial?

No existe una edad universal a partir de la cual todo computador deje automáticamente de tener valor.

La evaluación depende de una combinación de variables:

  • antigüedad tecnológica;
  • configuración;
  • funcionamiento;
  • estado físico;
  • cantidad disponible;
  • homogeneidad;
  • accesorios;
  • ubicación;
  • necesidad de reparación o reacondicionamiento.

Dos computadores de una edad similar pueden terminar teniendo destinos completamente distintos.

Por eso no conviene clasificar todo el lote únicamente según el año de compra.

Algunos equipos pueden venderse y otros reciclarse

Una renovación tecnológica no obliga a escoger un solo destino para todo.

De hecho, un lote mixto puede terminar dividido en varias categorías.

Los equipos funcionales que conservan potencial de reutilización pueden pasar por una evaluación de compra de equipos tecnológicos usados.

Los equipos sin viabilidad comercial pueden continuar hacia clasificación, reutilización y reciclaje de equipos, según corresponda.

Esta separación evita tratar automáticamente como residuo un activo que todavía podría tener una segunda vida útil.

La lógica de economía circular no consiste únicamente en reciclar materiales. Cuando es técnica y comercialmente viable, reutilizar un equipo completo puede extender su vida útil antes de que se transforme en residuo.

¿Qué información debería enviar una empresa?

Para una primera evaluación no siempre se necesita un inventario perfecto.

Sin embargo, entregar algunos antecedentes puede acelerar considerablemente el análisis.

Conviene incluir:

  1. cantidad aproximada;
  2. marcas y modelos principales;
  3. procesadores o generaciones si están disponibles;
  4. RAM aproximada;
  5. almacenamiento o indicar si fue retirado;
  6. estado general conocido;
  7. presencia de cargadores;
  8. fotografías representativas;
  9. comuna donde se encuentra el lote.

Si existe una planilla de inventario, también puede adjuntarse.

Para lotes grandes, agrupar por modelo suele ser más práctico que describir cada computador individualmente durante el primer contacto.

¿Qué ocurre si no tengo toda esa información?

No necesariamente hay que detener el proceso.

Una empresa puede comenzar indicando lo que conoce.

Por ejemplo: “Tenemos aproximadamente 80 notebooks Dell y Lenovo provenientes de una renovación. La mayoría funciona, algunos no tienen discos y están ubicados en Santiago”.

Ese antecedente ya permite orientar los siguientes pasos. Posteriormente puede solicitarse información adicional según las características del proyecto.

Preguntas frecuentes

¿Debaja compra cualquier computador usado?

No. La posibilidad de compra depende de la evaluación del lote, considerando características, configuración, estado, cantidad, ubicación y otras condiciones.

¿Los computadores deben estar funcionando?

El funcionamiento es un factor importante. Un lote puede contener equipos en distintos estados, pero conviene informarlo desde el principio.

¿Puedo incluir equipos sin disco duro o SSD?

Sí pueden informarse para evaluación. La ausencia de almacenamiento debe indicarse porque modifica la configuración del equipo.

¿Qué hago con computadores que no tengan valor de recompra?

Pueden evaluarse alternativas de reutilización de componentes, valorización o reciclaje según las características del proyecto.

¿Tengo que saber el modelo exacto de todos los equipos?

No necesariamente para iniciar el contacto. En lotes homogéneos puede bastar con identificar los modelos principales y cantidades aproximadas.

¿Qué pasa con la información almacenada?

Debe tratarse como un aspecto independiente del valor del computador. Si existen datos corporativos, conviene definir previamente las necesidades de borrado, retiro o destrucción de los soportes.

Solicita una evaluación antes de enviar todo a reciclaje

Si tu empresa está renovando computadores, notebooks u otros activos tecnológicos, puede ser útil evaluar primero cuáles todavía tienen potencial de reutilización.

Para solicitar una evaluación del lote, envía cantidad aproximada, marcas y modelos, configuración disponible, estado general, fotografías representativas y comuna donde se encuentra el lote.

Debaja puede evaluar los equipos funcionales por separado de aquellos que requieren otro tratamiento, permitiendo organizar de forma más eficiente el destino de una renovación tecnológica.